La importancia de la norma (2)

La semana que pasó intentamos responder de una forma adecuada la pregunta formulada por una alumna: ¿existe la radio basura? Propusimos partir de la premisa del investigador Jorge Luis Acevedo Rojas, quien señala que “la TV basura es la que no respeta la Ley de Radio y TV”, y aplicar la misma idea para la radio. Revisemos algunos puntos importantes de la Ley, la cual podrán encontrar en toda su extensión aquí:

http://sc.pcm.gob.pe/wp-content/uploads/files/publicidad_estatal/marcolegal/LEY_DE_RADIO_Y_TELEVISION.pdf

En el artículo I del Título Preliminar se dan a conocer los principios de acceso a los servicios de radiodifusión, señalando respecto a la libre competencia lo siguiente: “Los servicios de radiodifusión se prestan en un régimen de libre competencia. Está prohibida cualquier forma directa o indirecta de exclusividad, monopolio o acaparamiento de frecuencias del espectro radioeléctrico, por parte del Estado o de particulares”. Es necesario, en todo caso, tener claro cuál es el límite establecido para saber si alguna de las grandes corporaciones radiales de nuestro país incurre en una falta a la norma. De ser así, sería interesante saber por qué no recibe una sanción por parte del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. La Ley señala que:

“Se considerará acaparamiento para efectos de la presente Ley el que una persona natural o jurídica, sea titular de más del treinta por ciento (30%) de las frecuencias disponibles técnicamente, asignadas o no, en una misma banda de frecuencia dentro de una misma localidad, para la radiodifusión televisiva y veinte por ciento (20%) para la radiodifusión sonora.

Para efectos del cómputo del número de frecuencias, se considera como una sola persona jurídica, a dos o más personas jurídicas que tengan como accionista, asociado, director o gerente común a una misma persona natural o pariente de ésta dentro del segundo grado de consanguinidad”.

En el artículo II se establecen los principios para la prestación de los servicios de radiodifusión, y entre sus incisos encontramos 3 que nos hacen pensar:

  1. f) El fomento de la educación, cultura y moral de la Nación.
  2. g) La protección y formación integral de los niños y adolescentes, así como el respeto de la institución familiar.
  3. h) La promoción de los valores y la identidad nacional.

¿Se está fomentando en la FM limeña la educación, la cultura y la moral? ¿Los contenidos y la música están protegiendo y formando integralmente a niños y adolescentes? ¿Se están promoviendo valores? ¿La identidad nacional?

Tal vez hasta aquí ya tengamos que pensar en hacer algunos ajustes en lo que se está difundiendo. ¿Quién se encarga de hacerlos? Nosotros como comunicadores podríamos plantear una autorregulación antes que la institución encargada genere la sanción correspondiente, siempre y cuando cumpla con el trabajo que debe.

Sin embargo es importante tener en cuenta que la misma ley señala en su artículo 9 que “los servicios de radiodifusión, en razón de los fines que persiguen y del contenido de su programación, se clasifican en:

  1. a) Servicios de Radiodifusión Comercial: Son aquellos cuya programación está destinada al entretenimiento y recreación del público, así como a abordar temas informativos, noticiosos y de orientación a la comunidad…”.

Este artículo define con claridad que hay un tipo de radio, llamada comercial, que no tiene otro objetivo que entretener al público. Tal vez para elevar el estándar solo faltaría analizar con qué lo estamos entreteniendo.

Finalmente, y creo que esto es muy importante, encontramos el artículo 40 que respecto al horario de protección familiar señala:

“La programación que se transmita en el horario familiar debe evitar los contenidos violentos, obscenos o de otra índole, que puedan afectar los valores inherentes a la familia, los niños y adolescentes. Este horario es el comprendido entre las 06:00 y 22:00 horas”.

Como conclusión, si bien no consideramos que existe una radio basura en nuestra FM, sí hay algunos excesos que debemos pulir por el bien de nuestro público, de nuestros oyentes. Y precisamente ahí radica la importancia de respetar la norma.

Nighel Schiaffino

Docente de Radio Informativa y del Taller de Periodismo para Multiplataformas.

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